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- En Defensa de la Terapia Electroconvulsiva: Desmontando las Críticas Habituales
La terapia electroconvulsiva (TEC) ha sido objeto de controversia y malentendidos a lo largo de los años. No obstante, estudios recientes y una revisión exhaustiva de la evidencia científica respaldan su eficacia y seguridad cuando se aplica correctamente. Este artículo aborda las críticas habituales a la TEC y presenta argumentos basados en la literatura científica actual para defender su uso en la práctica clínica moderna. Eficacia de la Terapia Electroconvulsiva (TEC) La eficacia de la terapia electroconvulsiva (TEC) ha sido demostrada en numerosos estudios científicos, particularmente en el tratamiento de la depresión severa y otros trastornos psiquiátricos graves. La evidencia es robusta no solo en su capacidad para aliviar rápidamente los síntomas, sino también en su efectividad en casos donde otros métodos han fallado. Eficacia en Depresión Severa La TEC es particularmente valorada por su alta tasa de respuesta en pacientes con depresión severa. Diversos estudios indican que puede producir una mejora rápida de los síntomas en personas que no han respondido a los tratamientos farmacológicos convencionales. McDonald et al. (2002) reportaron que la TEC logra tasas de remisión del 60% o más en pacientes con depresión resistente al tratamiento, una cifra significativamente más alta que cualquier alternativa farmacológica disponible ( McDonald et al., 2002). Este rápido alivio es crucial en pacientes con alto riesgo de suicidio, donde la velocidad de respuesta puede ser potencialmente vital. Aplicación en Otras Condiciones Psiquiátricas Además de la depresión mayor, la TEC es efectiva en el tratamiento de la esquizofrenia, particularmente en pacientes que presentan síntomas resistentes a medicamentos o en aquellos que sufren de síntomas agudos como delirios o alucinaciones severas. La TEC también se ha mostrado beneficiosa en casos de manía y algunas formas de trastorno bipolar, especialmente en situaciones donde los medicamentos y otras terapias no han logrado estabilizar a los pacientes. Ventajas sobre Otros Tratamientos Una de las ventajas más significativas de la TEC sobre otros tratamientos es su capacidad de proporcionar alivio cuando otros métodos han fallado. Esto no solo incluye su uso en la depresión resistente, sino también su aplicación en pacientes con trastornos del ánimo graves que no pueden tolerar los efectos secundarios de los medicamentos psiquiátricos. Además, la TEC puede ser utilizada de manera segura en pacientes que presentan complicaciones médicas o condiciones que limitan el uso de ciertos medicamentos, como pueden ser ciertos trastornos cardiacos o embarazos. Mecanismos de Acción Aunque los mecanismos exactos por los cuales la TEC ejerce sus efectos terapéuticos no están completamente entendidos, se cree que induce cambios neuroquímicos y neuroplásticos que pueden restablecer el funcionamiento normal de los circuitos cerebrales que están alterados en los trastornos psiquiátricos. Las investigaciones sugieren que la TEC puede aumentar la liberación de neurotransmisores como la serotonina, noradrenalina y dopamina, y puede también aumentar la plasticidad neuronal al promover el crecimiento de nuevas conexiones entre las células cerebrales. Seguridad y Efectos Secundarios de la Terapia Electroconvulsiva (TEC) La terapia electroconvulsiva (TEC) ha avanzado considerablemente en términos de seguridad y manejo de efectos secundarios desde sus inicios. Hoy en día, se practica con rigurosos estándares de seguridad y bajo estrictos protocolos médicos, lo que minimiza los riesgos asociados y optimiza la tolerancia del paciente al tratamiento. Seguridad de la TEC La seguridad de la TEC es comparable a la de otros procedimientos médicos que requieren anestesia general. Las mejoras en las técnicas de anestesia y monitorización han reducido significativamente los riesgos asociados al procedimiento. Según un estudio de Petrides et al. (2016), la mortalidad relacionada con la TEC es extremadamente baja, alrededor de 2 por cada 100,000 tratamientos, similar a la tasa de mortalidad para procedimientos anestésicos menores (Petrides et al., 2016). Esta baja tasa de mortalidad subraya la seguridad del procedimiento en un entorno clínico controlado. Efectos Secundarios Comunes Los efectos secundarios más comunes de la TEC incluyen confusión y desorientación inmediatamente después del tratamiento, que generalmente se resuelven en un lapso de unas pocas horas. La pérdida de memoria, particularmente la amnesia retrógrada para eventos cercanos al período del tratamiento, es otro efecto secundario conocido. Sin embargo, para la mayoría de los pacientes, estos efectos sobre la memoria tienden a ser temporales y muestran una considerable mejoría a largo plazo. Gestión de Efectos Cognitivos Aunque la amnesia puede ser una preocupación importante para los pacientes y sus familias, las técnicas modernas de TEC han adaptado parámetros como la ubicación de los electrodos y la dosificación de energía para minimizar este riesgo. Estudios recientes han mostrado que el uso de la TEC unilateral (donde los electrodos se colocan en un solo lado del cráneo) puede reducir significativamente los efectos sobre la memoria comparado con la técnica bilateral (Petrides et al., 2016). Además, el ajuste individual de la dosis eléctrica según el umbral convulsivo de cada paciente también ayuda a reducir la incidencia de efectos secundarios cognitivos. Consideraciones a Largo Plazo Es esencial reconocer que los beneficios de la TEC, especialmente en términos de salvaguardar la vida y mejorar la calidad de vida en condiciones severas de salud mental, pueden superar significativamente los riesgos de efectos secundarios temporales. Para muchos pacientes, la TEC ofrece una oportunidad de recuperación significativa cuando otras terapias han fallado, proporcionando alivio de síntomas incapacitantes de una manera que otros tratamientos no pueden. Perspectiva de los Pacientes A pesar de las preocupaciones sobre los efectos secundarios, estudios de satisfacción del paciente indican que la mayoría de los pacientes tratados con TEC están satisfechos con los resultados y consideran que los beneficios superan los inconvenientes. La educación del paciente y el apoyo continuo son cruciales para manejar las expectativas y mejorar la experiencia general del tratamiento. Este análisis detallado demuestra que, aunque no exenta de efectos secundarios, la TEC es un tratamiento altamente seguro y efectivo para las condiciones psiquiátricas más desafiantes, con una gestión adecuada de los efectos adversos para maximizar tanto la seguridad como la eficacia del tratamiento. Estigmatización y Malentendidos de la Terapia Electroconvulsiva (TEC) A pesar de la efectividad y los avances en la seguridad de la terapia electroconvulsiva (TEC), persisten significativas estigmatizaciones y malentendidos. Estos pueden ser atribuidos a la historia temprana de la TEC, representaciones en los medios de comunicación, y el desconocimiento general sobre su aplicación actual. Abordar estos puntos es crucial para entender y aceptar la TEC como una opción de tratamiento válida y efectiva. Historia Temprana y Percepción Pública La TEC fue introducida en la década de 1930, y durante sus primeros años de uso, no se administraba con anestesia, lo que llevaba a convulsiones violentas y, a veces, a fracturas en los pacientes. Estas prácticas tempranas, junto con las representaciones dramáticas y negativas en películas y otros medios de comunicación, como se muestra en la película "One Flew Over the Cuckoo's Nest", han creado una imagen duradera y negativa de la TEC (Kellner et al., 2012). Esta representación ha contribuido significativamente al estigma y al miedo generalizado hacia este tratamiento. Avances en la Práctica Clínica Contrariamente a las percepciones pasadas, la TEC moderna se realiza bajo anestesia general con el uso de relajantes musculares, lo que elimina el dolor físico y las convulsiones visibles durante el procedimiento. Los avances en la técnica incluyen la administración precisa de corriente eléctrica y la monitorización rigurosa del cerebro y las funciones cardíacas, lo que asegura la seguridad y minimiza los efectos secundarios. Además, la práctica moderna de la TEC exige el consentimiento informado, donde los pacientes o sus tutores legales deben recibir información completa sobre los beneficios, riesgos, y alternativas del tratamiento. Desmontando Mitos Uno de los mayores desafíos es corregir los mitos persistentes sobre la TEC, como la idea de que es una forma de "control mental" o un castigo. Estos mitos no solo son falsos, sino que también desvirtúan el propósito médico legítimo de la TEC, que es aliviar los síntomas severos de trastornos mentales que no han respondido a otros tratamientos. Es importante destacar que la TEC se utiliza como un tratamiento de última instancia y en los casos más graves, donde otros tratamientos han fallado y los síntomas presentan un riesgo significativo para la vida del paciente o su bienestar. Mejorando la Comprensión Pública La educación es fundamental para cambiar las percepciones públicas sobre la TEC. Las campañas de concientización, los testimonios de pacientes y la publicación de estudios y resultados de investigaciones pueden ayudar a educar al público sobre lo que realmente implica la TEC y sus beneficios. La participación de organizaciones de salud mental, profesionales de la salud, y pacientes que han experimentado mejoras significativas con la TEC puede contribuir a reducir el estigma. Para combatir el estigma asociado con la TEC, es esencial promover una comprensión basada en hechos y evidencias actuales, destacando los avances en seguridad y eficacia, y proporcionando educación continua sobre su papel en la medicina psiquiátrica moderna. El desafío reside en desplazar las narrativas obsoletas y asegurar que las discusiones sobre la TEC se basen en datos científicos y testimonios auténticos. Bibliografía Petrides, G., Braga, R. J., Fink, M., Mueller, M., Knapp, R., Husain, M., & Rummans, T. A. (2016). Electroconvulsive therapy safety and outcomes. Journal of ECT , 32(4), 252-264. McDonald, W. M., McCall, W. V., & Epstein, C. M. (2002). Electroconvulsive therapy: sixty years of progress and a comparison with transcranial magnetic stimulation and vagal nerve stimulation. Neuropsychopharmacology: the fifth generation of progress. Philadelphia, PA: Lippincott Williams & Wilkins , 1097-1108. Kellner, C. H., Greenberg, R. M., Murrough, J. W., Bryson, E. O., Briggs, M. C., & Pasculli, R. M. (2012). ECT in treatment-resistant depression. American Journal of Psychiatry , 169(12), 1238-1244.
- Las paradojas de la CDPD en su aplicación a personas con trastorno mental grave
La Convención de los Derechos de las Personas con Discapacidad (CDPD) de las Naciones Unidas ha sido un hito en el reconocimiento y la protección de los derechos humanos de las personas con discapacidad. Sin embargo, su aplicación a personas con enfermedades mentales plantea desafíos significativos y controversias. He encontrado reflexiones interesantes en varios artículos publicados. Uno de los principios fundamentales de CDPD es el respeto por la autonomía y la autodeterminación de las personas con discapacidad, incluidas aquellas que padecen enfermedades mentales. Sin embargo, en el contexto de la salud mental, esta noción de autonomía se enfrenta a desafíos significativos que plantean una paradoja fundamental entre la autonomía individual y la necesidad de protección. La CDPD reconoce el derecho de las personas con discapacidad a tomar decisiones autónomas sobre sus propias vidas, incluidas las decisiones relacionadas con su tratamiento médico y su participación en la sociedad. Sin embargo, cuando se trata de personas con enfermedades mentales graves, como la esquizofrenia o el trastorno bipolar, puede surgir la pregunta de hasta qué punto su capacidad de tomar decisiones está comprometida por su condición. La paradoja se manifiesta especialmente en situaciones en las que la intervención médica o psiquiátrica involuntaria se considera necesaria para proteger la seguridad o el bienestar de la persona o de otros. Por ejemplo, la hospitalización involuntaria de una persona con una enfermedad mental grave que representa un riesgo para sí misma o para los demás plantea un dilema ético entre respetar su autonomía y garantizar su seguridad y la de los demás. Además, la administración forzada de tratamiento, como la medicación involuntaria, plantea interrogantes sobre la capacidad de las personas con enfermedades mentales para participar plenamente en decisiones relacionadas con su salud. Si bien la CDPD reconoce el derecho de las personas a rechazar el tratamiento médico, incluso en el contexto de una enfermedad mental, existen circunstancias en las que se considera necesario intervenir para garantizar su bienestar y recuperación. Esta paradoja entre la autonomía y la protección también se refleja en el debate sobre la coerción en la atención de la salud mental. Mientras que algunos defienden la necesidad de medidas coercitivas para prevenir daños graves, otros argumentan que estas prácticas pueden violar los derechos humanos de las personas con enfermedades mentales al privarlas de su libertad y su capacidad de tomar decisiones informadas. En última instancia, abordar esta paradoja requiere un enfoque equilibrado que reconozca tanto la autonomía como la protección como valores fundamentales. Esto implica desarrollar políticas y prácticas que respeten la capacidad de las personas con enfermedades mentales para tomar decisiones sobre sus propias vidas en la medida de lo posible, al tiempo que garantizan su seguridad y bienestar cuando sea necesario. En resumen, la paradoja de la autonomía vs. la protección en la aplicación de la CDPD a personas con enfermedades mentales destaca la necesidad de encontrar un equilibrio entre estos dos principios fundamentales y abordar los desafíos éticos y prácticos que surgen en este contexto específico. Aunque aplicar de manera radical la CDPD no siempre va a ser posible.
- Justicia restaurativa: un cambio necesario en el enfoque de la justicia
Introducción Durante siglos, el sistema penal tradicional se ha basado en un binomio indivisible: delito y castigo. El castigo al infractor, proporcional a la gravedad del delito, se ha considerado la respuesta justa y necesaria para restablecer el orden social tras la vulneración de la ley. Sin embargo, este enfoque punitivo ha revelado profundas limitaciones al no lograr eficazmente la reintegración social del infractor y al no contemplar de manera central las necesidades de las víctimas. La justicia restaurativa surge como un paradigma emergente que busca transformar nuestra concepción de justicia, colocando la reparación del daño, la sanación y la reintegración del infractor en el centro del proceso. ¿Qué es la justicia restaurativa? La justicia restaurativa es un enfoque integral de la justicia penal que va más allá del simple castigo. Prioriza las necesidades de las víctimas, los infractores y la comunidad afectada por el delito. Fomenta el diálogo, la participación activa y la asunción de responsabilidad de todas las partes involucradas en la búsqueda de un acuerdo para reparar el daño causado y fomentar una verdadera reintegración del infractor. Principios clave de la justicia restaurativa Los principios que sustentan el modelo de justicia restaurativa son: Enfoque en las necesidades: Trasciende el enfoque unidimensional del castigo y se centra en las necesidades tanto de las víctimas (materiales, emocionales y de justicia), como del infractor (rehabilitación y reintegración social) y la comunidad (reparación del tejido social y garantías de no repetición). Reparación del daño: Busca reparar el daño causado por el delito, en sus dimensiones materiales y simbólicas. Esto implica no solo compensar a la víctima, sino también restaurar el daño emocional, psicológico y social causado. Diálogo y participación: La justicia restaurativa impulsa el diálogo y la participación activa de la víctima, el infractor y, cuando sea apropiado, de aquellos miembros de la comunidad afectados por el delito. Responsabilidad: Anima al infractor a asumir la responsabilidad de sus actos, comprender el impacto de sus acciones y trabajar activamente para reparar el daño causado. Reconciliación: Cuando es posible y resulta apropiado, la justicia restaurativa busca facilitar la reconciliación entre la víctima y el infractor, promoviendo un proceso más auténtico y duradero de sanación y restauración. Diferencias fundamentales con la justicia tradicional El modelo restaurativo supone un cambio de paradigma crucial con respecto al sistema tradicional, frecuentemente llamado justicia retributiva. Se pueden sintetizar sus diferencias esenciales en la siguiente tabla: Aspecto Justicia tradicional Justicia restaurativa Enfoque central Castigo al infractor Reparación del daño y reintegración del infractor Rol de la víctima Pasivo/marginal Activo y central Rol del infractor Objeto de sanción Sujeto responsable con posibilidad de reintegrarse Modelo de proceso Adversarial Colaborativo Objetivo esencial Justicia retributiva (proporcionalidad delito-castigo) Justicia restaurativa (restablecimiento y transformación) Mecanismos y aplicaciones de la justicia restaurativa La justicia restaurativa promueve una gama de mecanismos que brindan diferentes espacios y modalidades para su aplicación: Mediación penal: Proceso estructurado en el que la víctima y el infractor, con la ayuda de un mediador neutral, se reúnen para dialogar sobre el delito, entender los daños y llegar a un acuerdo para repararlos. Círculos restaurativos: Encuentros que reúnen a la víctima, el infractor, miembros de la comunidad afectada y otros actores relevantes (familiares, representantes institucionales). Facilitan un espacio para comprender la dinámica del delito, sus consecuencias y encontrar vías de reparación participativa. Programas de justicia restaurativa para jóvenes: Alternativas al encarcelamiento para jóvenes, brindando apoyo y oportunidades para reparar el daño, entender las causas del comportamiento delictivo y trabajar en la rehabilitación y reinserción social. Programas de justicia restaurativa para víctimas: Espacios que ofrecen apoyo emocional, psicológico y legal a las víctimas del delito, ayudándolas a superar el trauma, acceder a recursos y obtener reparación. Ventajas de la justicia restaurativa Este enfoque alternativo de la justicia ofrece ventajas significativas para todas las partes involucradas: Víctimas: Mayor grado de satisfacción al obtener un canal para expresar sus necesidades, obtener respuestas sinceras, y participar en la determinación de formas de reparación justas. Esto favorece la sanación y reduce el sentimiento de impotencia. Infractores: Oportunidad de redimirse, asumir realmente la responsabilidad de sus actos y comprender a profundidad el impacto causado en la víctima y la comunidad. Esto favorece el desarrollo de empatía y la motivación para cambiar. Comunidades: Fortalecimiento de la cohesión social, la paz y el sentido de seguridad. La participación activa en los procesos de justicia restaurativa construye confianza y redes de apoyo que previenen futuras situaciones de violencia. Profundizando en los beneficios para las víctimas: Mayor satisfacción y empoderamiento: La justicia restaurativa permite a las víctimas ser escuchadas, expresar sus necesidades y sentimientos directamente al infractor, y participar activamente en la búsqueda de soluciones. Esto genera un mayor grado de satisfacción con el proceso judicial y les devuelve un sentido de control y empoderamiento sobre su experiencia. Sanación y recuperación: El diálogo con el infractor puede ser una herramienta poderosa para la sanación emocional de las víctimas. Al comprender las razones detrás del delito y recibir una disculpa sincera, las víctimas pueden comenzar a superar el trauma y avanzar en su proceso de recuperación. Reparación del daño: La justicia restaurativa se enfoca en reparar el daño causado por el delito, no solo en términos materiales sino también emocionales y simbólicos. Esto puede incluir compensaciones económicas, trabajos de servicio a la comunidad o acciones simbólicas que reconozcan el daño y la dignidad de la víctima. Explorando los beneficios para los infractores: Oportunidad de redención: La justicia restaurativa ofrece al infractor la posibilidad de asumir la responsabilidad de sus actos, expresar remordimiento y trabajar para reparar el daño causado. Este proceso puede ser una experiencia transformadora que les permite redimirse y construir un futuro más positivo. Rehabilitación y reintegración: La justicia restaurativa se centra en la rehabilitación del infractor y su reintegración social. A través de programas de apoyo y seguimiento, se les ayuda a desarrollar habilidades sociales, comprender las causas de su comportamiento y encontrar oportunidades para reinsertarse en la comunidad. Reducción de la reincidencia: Diversos estudios han demostrado que los infractores que participan en programas de justicia restaurativa tienen menos probabilidades de reincidir en el delito. Esto se debe a que el proceso les ayuda a comprender el impacto de sus acciones, desarrollar empatía y fortalecer su motivación para cambiar. Beneficios para las comunidades: Fortalecimiento del tejido social: La justicia restaurativa promueve el diálogo, la comprensión y la cooperación entre los miembros de la comunidad. Al trabajar juntos para resolver los conflictos y reparar el daño, se fortalece el tejido social y se crea un ambiente más seguro y pacífico. Prevención del delito: La justicia restaurativa puede ser una herramienta eficaz para prevenir futuros delitos. Al abordar las causas del delito y promover la reintegración social de los infractores, se reduce la probabilidad de que reincidan y se incentiva el comportamiento prosocial. Reducción de los costos del sistema penal: La justicia restaurativa puede ser una alternativa más económica al sistema penal tradicional. Los programas restaurativos suelen ser menos costosos que el encarcelamiento y pueden generar ahorros a largo plazo al reducir la reincidencia. En resumen, la justicia restaurativa ofrece un enfoque más humano, efectivo y sostenible para la justicia penal. Sus beneficios para las víctimas, los infractores y las comunidades la convierten en una herramienta valiosa para construir una sociedad más justa, pacífica y resiliente. Es importante destacar que la justicia restaurativa no es una solución mágica ni una alternativa universal al sistema penal tradicional. No es aplicable en todos los casos y requiere un compromiso y participación activa de todas las partes involucradas. Sin embargo, como un enfoque complementario, la justicia restaurativa tiene un enorme potencial para transformar la manera en que abordamos el crimen y construimos una sociedad más justa y pacificadora. Para ampliar la información sobre las ventajas de la justicia restaurativa, se pueden consultar este documento de la ONU.
- Sobre la causa de un episodio psicótico y sus implicaciones forenses: Robert Card
El 25 de octubre de 2023, Robert Card, un hombre de 40 años, irrumpió en un centro de bolos en Lewiston, Maine, Estados Unidos , y abrió fuego contra un grupo de jóvenes que participaban en una liga de bolos. Luego se dirigió a un bar cercano y continuó su ataque. En total, Card asesinó a 18 personas e hirió a otras 13 antes de huir de la escena. La policía lo persiguió durante dos días hasta que finalmente lo encontraron muerto por suicidio en un camión-remolque. Robert Card nació en 1983 y creció en Maine. Se unió al ejército de los Estados Unidos en 2003 y sirvió durante 10 años, incluyendo un despliegue en Irak. Nunca estuvo expuesto a situaciones de combate. Después de dejar el ejército, Card trabajó como instructor de armas de fuego y operador de maquinaria pesada. Card tenía un historial de problemas de salud mental. En 2019, fue hospitalizado durante dos semanas después de experimentar alucinaciones y paranoia. También fue diagnosticado de trastorno de estrés postraumático (TEPT) y depresión. Se inició tratamiento con litio que abandonó al ser dado de alta. Parece que Robert Card presentaba síntomas psicóticos cuando cometió los asesinatos. En 2022, el estado mental de Robert Card comenzó a deteriorarse notablemente. Su familia notó que la pérdida de audición iba acompañada de un cambio de personalidad: se volvió cada vez más hosco e irritable. La primavera de 2023 marcó el inicio de delirios paranoides. Card creía que la gente de su comunidad estaba difundiendo rumores sobre él, específicamente etiquetándolo como pedófilo. Su deterioro mental también se reflejó en una pérdida significativa de peso. En mayo de 2023, la familia de Card estaba tan preocupada por su paranoia y alucinaciones auditivas que contactó a la policía local. Esto fue motivado por su reciente adaptación a audífonos. Un par de meses después, en julio, su unidad militar también informó sobre su comportamiento errático y amenazas de violencia, mencionando específicamente un posible tiroteo en una base militar de Maine. Estas acciones resultaron en su hospitalización temporal para una evaluación psiquiátrica. A pesar del tratamiento y la medicación, la condición de Card empeoró al regresar a casa. En agosto de 2023, Card fue despojado de sus privilegios de manejo de armas en el ejército. El mismo día, se le negó la compra de un silenciador de armas de fuego debido a su historial de hospitalización. Lamentablemente, su violencia se intensificó en los meses siguientes, marcada por arrebatos de ira y creencias delirantes continuas. A mediados de septiembre, su comportamiento preocupante llevó a otra verificación de su situación. A pesar de las conocidas habilidades de tiro de Card, y su potencial de violencia, las autoridades no hicieron ningún intento por intervenir más. Tras su muerte, el cerebro de Card fue examinado por investigadores de la Universidad de Boston. Los resultados mostraron que Card tenía evidencia de daño cerebral traumático, lo que podría haber contribuido a sus problemas de salud mental. Los investigadores también encontraron que Card tenía niveles elevados de una proteína llamada tau, que se asocia con la enfermedad de Alzheimer y otras enfermedades neurodegenerativas. En toda su trayectoria profesional en el ejército de Estados Unidos Robert Card jamás estuvo expuesto a situaciones de combate. Su principal actividad era el entrenamiento de los futuros oficiales en el manejo de diversas armas explosivas (granadas de mano, morteros, obuses, etcétera). Aunque estuvo expuesto a una supuesta distancia prudente de seguridad respecto al lugar en que se producían las explosiones, parece que el haber estado expuesto a decenas de miles de explosiones a lo largo de su trayectoria militar pudo haber provocado lesiones cerebrales. Estos hallazgos han provocado una gran preocupación entre los veteranos de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos. Una situación parecida se vivió hace unas décadas cuando los ex-jugadores de fútbol americano de la NFL reivindicaron que les quedaron lesiones cerebrals permanentes por los traumatismos reiterados sufridos y se diagnostico una nueva enfermedad cerebral: la Encefalopatía Traumática Crónica . El problema ya se ha detectado en muchos otros deportes . La encefalopatía traumática crónica (ETC) es una enfermedad neurodegenerativa que se asocia a la exposición repetida a golpes en la cabeza. Los síntomas de la ETC pueden ser variados e incluir: Problemas cognitivos: Dificultad para concentrarse Pérdida de memoria Dificultad para tomar decisiones Problemas de comportamiento: Agresividad Impulsividad Depresión Ansiedad Problemas físicos: Dolores de cabeza Fatiga Inestabilidad Problemas de equilibrio Síntomas psicóticos: Alucinaciones Delirios Paranoia La relación entre la ETC y los síntomas psicóticos no se comprende completamente. Sin embargo, se cree que la ETC puede causar daño a las estructuras del cerebro que son responsables de la regulación de las emociones, la cognición y la percepción. Este daño puede conducir a la aparición de síntomas psicóticos. Algunos estudios han encontrado que: Las personas con ETC tienen un mayor riesgo de desarrollar síntomas psicóticos que las personas que no tienen ETC. La gravedad de los síntomas de la ETC se correlaciona con la gravedad de los síntomas psicóticos. Los síntomas psicóticos pueden ser un predictor de la progresión de la ETC. De cualquier manera no todas las personas que tienen una ETC van a desarrollar síntomas psicóticos. Y tampoco, todas las personas con episodios psicóticos tienen lesiones cerebrales propias de la ETC. Robert Bart se terminó suicidando dos días después de haber cometido los asesinatos. Así que la cuestión de la inimputabilidad no se plantea en este caso, ya que la responsabilidad penal se extingue con la muerte del investigado. Sin embargo, si podrían derivarse responsabilidades civiles hacia la Administración de Veteranos, u otras instituciones, si se llegara a demostrar que la ETC que supuestamente padecía Robert Card pudiera haber desencadenado su episodio psicótico. Esta cuestión también tiene importantes repercusiones para el Departamento de Defensa de Estados Unidos, pues va a tener que adoptar más medidas de protección en sus procedimientos de formación cuando se utilicen armas explosivas.
- El fin del monopolio del sistema MIR en la formación de médicos especialistas en España
Antes que nada he de dejar claro que yo procedo del sistema de formación MIR en España. Me presenté al examen MIR y lo aprobé con lo que pude conseguir una plaza para formarme como médico especialista en Psiquiatría. Esto fue hace ya muchos años. Escribo este post para transmitir mis reflexiones respecto a cómo ha evolucionado el sistema MIR desde que yo me examiné hasta hoy, y como veo las perspectivas de futuro. La tesis que voy a argumentar es la siguiente: la entrada en el sistema MIR ha venido siendo durante cincuenta años la única vía para acceder el titulo de médico especialista. Eran muy raros los casos en los que los recién graduados buscaban otra alternativa en el extranjero. Sin embargo, esto ha cambiado. Cada vez son más los médicos jóvenes recién licenciados que descartan presentarse al examen MIR y se marchan al extranjero. Esta situación inédita nunca se había producido, y añade un obstáculo más al problema del recambio generacional de la profesión médica en España. Cuando yo me presenté al MIR era prácticamente la única opción para acceder a la especialidad. En aquel año se ofertaron 1247 plazas (nunca olvidaré la cifra) y nos presentamos 21.000 aspirantes. El desequilibrio oferta demanda era enorme. Se debía a que en los años de la Transición las facultades de Medicina habían egresado una cantidad enorme de médicos que el sistema sanitario no podía absorber. Este se conocía como la bolsa de paro histórica. A finales de los setenta se impuso en todas las facultades el sistema de selección "numerus clausus". La cifra de los egresados de las facultades era algo inferior a la de las plazas MIR ofertadas por lo que poco a poco la bolsa de paro histórica fue desapareciendo. Se llegó incluso a la situación contraria en la que empezaron a quedarse plazas sin cubrir, por ello se aumentó el número de aspirantes de países extracomunitarios que podían presentarse y solicitar una plaza MIR. La situación volvió a cambiar otra vez con la crisis de 2008, aunque esta vez el problema no estaba en el número de aspirantes al MIR, sino en los egresados del sistema MIR. Los jóvenes especialistas no encontraban trabajo ya que hubo importantes recortes presupuestarios y se congelaron las contrataciones. Incluso las plazas que quedaban libres por jubilación se amortizaban. A muchos de estos jóvenes especialistas no les quedó más remedio que emigrar a países de la Unión Europea, Reino Unido y Suiza ( ver post ampliando este apartado). Aunque la situación económica mejoró, y las contrataciones volvieron, la opción de trabajar fuera siguió presente, con unas condiciones laborales mucho mejores que en España. La puerta que se había abierto ya no se podía cerrar. Pero volvamos a los recién graduados de las facultades de Medicina. Hace unos días tuve una conversación con una médico de mi generación que tiene un hijo que acaba de terminar la carrera. Se iba a presentar al examen MIR y se estaba preparando con la correspondiente academia (los que terminan la carrera en Junio se presentarán al examen MIR el 21 de Enero de 2023). Me contó que su hijo se planteó irse al extranjero para la especialidad, y que sus padres (ambos médicos), tuvieron que hacer un esfuerzo para convencerle de que optara por el examen MIR. Me contó que un buen número de sus compañeros de clase habían emigrado, y que en los grupos de whatsapp y las redes sociales, éstos les contaban lo maravillosas que eran las condiciones de trabajo que tenían, por no hablar del sueldo que podría hasta cuadruplicar el de los MIR en España. Otro dato importante. En los últimos cuatro años se ha producido un descenso notable del número de aspirantes que se presentan al MIR. En una noticia reciente el número de aspirantes se había reducido en 3547. Posiblemente esto tiene varias explicaciones en las que no puedo entrar en profundidad, pero creo que un factor importante es la emigración de los que descartan la opción MIR. Esto nos lleva a la siguiente cuestión ¿por qué se van los médicos a formarse fuera? Creo que un factor importante es el sueldo ínfimo que tienen los MIR en España. Desde 2006 el Salario Mínimo Interprofesional se ha incrementado un 89%. Sin embargo, el salario medio de un MIR se ha incrementado en ese mismo periodo un 11,96%. El sueldo de un MIR de primer año es de 1245 Euros, y de quinto año alcanza los 1702 Euros. Los MIR de primer año cobran en Alemania 4600 Euros mensuales, y en el último año llegan a los 5700 Euros. El malestar en el colectivo MIR es evidente como se puede comprobar en su asociación . Creo que un buen indicador de la consideración que tiene un país por sus médicos podría ser la ratio entre el salario de un MIR de primer año y el salario mínimo interprofesional. Comparemos el caso de Alemania y España con el sueldo de los MIR de primer año: SMI Salario MIR R1 Ratio España 1.000 1245 1,24 Alemania 1744 4600 2,6 Fuente Datos SMI Los datos son desoladores sobre la situación de los MIR en España. Los trabajadores que cobran el SMI son los que tienen menor cualificación. Nuestros MIR de primer año sólo cobran un 24% más. Los R1 en Alemania cobran 2,6 veces más el SMI de este país. Sobran comentarios. Cuando un R1 ve los precios del alquiler en una gran ciudad en España ¿cómo no van a pensar en emigrar? Volviendo al título de este post, se me podrá criticar que el MIR nunca ha sido un monopolio, y el que ha querido siempre se ha podido marchar al extranjero. Eso es verdad. Pero el regreso para poder trabajar en España era complicado. Y era así porque había mucha competencia con los que se habían quedado en España aguantando las condiciones difíciles que ya he comentado. Pero ahora todo ha cambiado porque faltan profesionales, lo nunca visto. Los que ahora se marchan al extranjero saben que podrán volver y encontrar trabajo sin problema. Bueno, eso si quieren volver...
- Preinscripción Máster en Psiquiatría Legal UCM edición 2023-25
Esta página está dedicada a informar a las personas que nos han contactado mostrando su interés en cursar el Máster en la próxima edición que comienza en Septiembre de 2023. Para matricularse en el Máster es preciso seguir un proceso que tiene varias fases: En primer lugar tenéis que rellenar un formulario y subirlo con vuestro curriculum tal y como os explicamos más abajo. Posteriormente la Universidad Complutense abrirá la pre-inscripción propiamente dicha, calculamos que será a mediados de Abril. Allí os pedirá una documentación: Curriculum vitae Certificados de las calificaciones de todas las asignaturas del grado de Medicina que habéis cursado. Diploma de graduado en Medicina Diploma de médico especialista en Psiquiatría, o certificado de la Comisión de Docencia de que se está realizando la residencia en Psiquiatría. Fotocopia de DNI o pasaporte Una vez aceptados los alumnos podrán matricularse a principios de Septiembre. Tendrán que enviar la documentación compulsada por correo postal, o por otro medio que establezca la UCM Aquí tenéis información de la web de la UCM sobre el proceso de preinscripción (fase 2), y el proceso de matrícula (fase 3). Aquellos que tenéis titulaciones extracomunitarias os contactaremos por el canal de Telegram que hemos creado, y ya conocéis. Si alguien no lo conoce contactadnos por mail en masterpsiquiatrialegal@gmail.com para que os demos acceso. Hemos establecido este proceso ya que la UCM tarda en abrir la aplicación de pre-inscripción, y de esta manera ganamos tiempo y podemos contactar con vosotros, e ir aclarando dudas. Hemos recibido muchas solicitudes, y para organizar mejor la información que nos tenéis que enviar es necesario que sigáis este proceso. Las preguntas que os hacemos tienen la finalidad de asegurarnos de que tenéis la disponibilidad de tiempo necesaria para cursar el Master, y que entendéis el compromiso que supone cursarlo. En primer lugar tenéis que descargar aquí un cuestionario en formato Word en el que os hacemos algunas preguntas. Una vez rellenado el cuestionario tenéis que entrar en este enlace que es un formulario donde, para acceder, tenéis que estar logueados con una cuenta de Google (GMail o corporativa basada en Google). En este formulario tenéis que introducir unos datos, subir el fichero del cuestionario del punto anterior, y también subir vuestro curriculum. Al final el formulario os aparecerá una confirmación de que ha sido completado correctamente. Para evitar el envío de emails innecesarios, solamente contactaremos con aquellos que hayáis completado este proceso. Es posible que os llamemos por teléfono pos si tenemos que aclarar algunos datos. En las próximas semanas tendremos una sesión Zoom para aclarar cualquier duda que tengáis sobre el Master, y la metodología que vamos a seguir. Informaremos de esta sesión sólo a aquellas personas que hayáis hecho completado este proceso (Fase 1). Una vez que cerremos la fase 1 os podremos confirmar si habéis sido admitidos. Circularemos información en Twitter y Linkedin con el el hashtag #masterpsiquiatrialegalUCM
- Máster en Psiquiatría Legal: Información sobre la edición 2023-25.
Como ya sabéis, el Máster se ha venido impartiendo de forma presencial desde su creación en 1992. Éste siempre ha sido un elemento fundamental pues, además de los conocimientos y habilidades que transmitimos, creemos que es importante la convivencia entre los alumnos, siendo profesionales que procedéis de diferentes comunidades autónomas, y a veces de otros países. Es interesante contrastar las diversas formas de analizar un problema médico legal en función del lugar de formación, o el puesto de trabajo que se tiene. Desde hace un tiempo veníamos observando que muchos colegas que estaban interesados en cursar el máster al final no podían inscribirse, por no poder asumir la asistencia exigida para las clases. La mayoría eran psiquiatras que estaban empezando sus carreras, con contratos precarios, en los que faltar muchos días para asistir a las clases del Master les suponía un problema. Los que se inscribían hacían un gran esfuerzo, y usaban sus días libres o acumulan libranzas de guardia, cuando no tenían días de formación para poder asistir. A todo esto se sumó, en la edición 2019-21, el problema de la pandemia que ha hecho muy difícil impartir el Máster de forma presencial. Afortunadamente, veníamos haciendo actividades complementarias online mediante la plataforma Zoom desde hacía unos cinco años. Por ello, cuando tuvimos que adaptarnos a la “nueva normalidad” hemos transferido la docencia presencial a docencia por videoconferencia sin mayores problemas. La edición 2021-23 ha sido la primera en la que el formato ha sido online, y es la que vamos a mantener en la edición 2023-25. La docencia del Máster en la actualidad tiene las siguientes características: La docencia del Máster es mayoritariamente online, de forma síncrona, mediante la plataforma Zoom, o similar. Habrá cuatro sesiones presenciales, de tres días de duración cada una en jueves, viernes y sábado) que se celebrarán en Madrid. El resto de la docencia de fines de semana se hará por videoconferencia con control de asistencia similar al que se hace presencialmente. Las sesiones presenciales serán en Septiembre 2023, Junio 2024, Septiembre 2024, y Junio 2025. Todas las clases, sesiones y seminarios del Máster (presenciales y online) quedarán grabados y se podrá acceder a ellos a través del Campus Virtual (Moodle). La docencia online se impartirá en fines de semana, empezando el viernes a las 16:00, y terminando a las 20:30. El sábado empezará a las 9:30 y terminará a las 15:00. Habrá dos pausas, una de media hora y otra de quince minutos. Además en cada curso académico habrá unas 20 sesiones clínicas en cada curso académico por videoconferencia los lunes a las 21:15. En cada uno de los dos años del Máster habrá tareas a realizar que consistirán en la redacción de informes periciales con material que os facilitaremos que tendréis que analizar. Habrá un sistema de tutorías, individuales o grupales, con cita previa que se realizarán con los diferentes profesores del Máster a través de Zoom o Skype. Por normativa de la Universidad Complutense de Madrid, al finalizar el segundo año los alumnos tendrán que realizar un Trabajo de Fin de Máster que ha de ser defendido ante una comisión. Este trabajo puede ser individual o en grupo. Haremos dos sesiones presenciales cada curso con el objetivo principal de que os conozcáis. Esto es importante ya que a lo largo del Máster tendréis que debatir, o hacer algún trabajo en grupo. En cuanto al pago de las tasas del Máster se puede efectuar en un total de seis plazos a lo largo de los dos años. El primer pago será en Octubre 2023 y el último en Marzo 2025. El importe total del Master (los dos años) es de 7.100 Euros . Cuando comience el periodo de pre-inscripción en marzo de 2023 se enviará un correo electrónico a todas las personas que nos han contactado por mail. Es muy importante que antes de pre - inscribirse nos contactéis por mail ya que tenemos que verificar que se cumplen los requisitos para ser admitido (ser médico especialista en psiquiatría o R3 de la especialidad en el momento de empezar el Máster) Si tenéis alguna duda podéis contactar con la dirección del Master en masterpsiquiatrialegal@gmail.com Los avisos del Máster los haremos con el hashtag #masterpsiquiatrialegalUCM en mis cuentas de Twitter y Linkedin
- Foro de Psiquiatría Legal
Este es un foro de carácter exclusivamente profesional que he creado para relacionarme con otros colegas de la profesión y, especialmente, con los ex-alumnos del Máster en Psiquiatría Legal de la UCM que dirijo. Para poder acceder al foro es necesario registrarse en mi web en el enlace que podéis encontrar arriba a la derecha en la web. Una vez que os registréis se verificará vuestra identidad para asegurarnos de que sois psiquiatras o médicos residentes. Una vez hecha la verificación se os comunicará que habéis sido aceptados por el correo electrónico que habéis facilitado. Si lo preferís os podéis inscribir y loguear con vuestras cuentas de Facebook y Google. También podéis definir un usuario y contraseña. Una vez dentro podréis acceder al foro crear y posts y responder. Tendréis un perfil creado en la web que puede ser público o privado. Para poder participar en el foro vuestro perfil tiene que ser público. Si lo tenéis privado sólo podréis leer lo que se ha escrito pero no podréis escribir. En vuestra cuenta personal podréis ver las novedades que se van produciendo en el foro, blog, etc.
- Errores, y retrasos en la publicación, del programa de formación MIR de Psiquiatría
El examen MIR de 2023 ya se ha celebrado. Dentro de poco empezará el periodo de adjudicación de plazas y se prevé que para finales de Mayo, o principios de Junio, los nuevos residentes se habrán incorporado a sus respectivos hospitales y programas de formación. Este proceso se realizará en todas las especialidades sanitarias. Voy a centrarme ahora en mi especialidad, Psiquiatría, y la situación de impasse en la que estamos. Como se recordará en la especialidad de Psiquiatría estamos en época de cambios. El 4 de Agosto de 2021 se publicó en el BOE la creación de la especialidad de Psiquiatría infantil, y la modificación de la especialidad de Psiquiatría "general". Este proceso tuvo diferentes avatares que se pueden recordar en las diferentes noticias que publicó la Sociedad Española de Psiquiatría Legal, que tiene en su web una sección donde se puede encontrar el histórico de este proceso. Aunque parece que el proceso está a punto de culminarse con la llegada de los nuevos MIR quinquenales (ahora el MIR de las Psiquiatría dura cinco años), hay una cuestión que todavía colea: no conocemos el programa MIR que va a regular la formación. Acabo de mirar en el BOE antes de escribir este post y no he encontrado nada al respecto. Aunque la SEPL acaba de publicar una nueva versión, la tercera, que el Ministerio acaba de circular a las Unidades Docentes. Resulta sorprendente que, faltando muy poco tiempo para la elección de plazas MIR, los futuros médicos residentes no sepan todavía las rotaciones que van a tener en su programa de formación de cinco años. Todo esto refleja la manera chapucera en que se están haciendo las cosas en el Ministerio. En el momento actual todavía seguimos con el programa de formación anterior de 2008. La situación actual es sorprendente: tenemos un Real Decreto de 2021 que nos dice que el MIR dura cinco años, pero el programa oficial en vigor (de 2008) que define las rotaciones y su duración, se basa en un esquema de cuatro años. En Julio de 2022 el Ministerio circuló un primer borrador de programa, que generó muchas protestas en diferentes comunidades autónomas, ya que algunos hospitales importantes se quedaban sin residentes de Psiquiatría infantil, y cuatro comunidades autónomas no podrían formar a los MIR de Psiquiatría infantil. El Ministerio analiza la situación y lanza un segundo borrador, y esta vez abre un periodo de alegaciones, parece que no ve claro el tema. La Psiquiatría infantil es la estrella, y está en el centro del debate político, y no se puede permitir muchas críticas del colectivo profesional y, sobre todo, de las comunidades autónomas. En otro post de mi blog analicé este segundo borrador, y sobre todo en relación con las guardias de los MIR, y la indefinición respecto a cómo se van a organizar (una única urgencia o dos separadas). El modelo actual El programa de rotaciones todavía en vigor (2008) establecía un sistema de rotaciones claro, y definía una formación nuclear y otra específica. En la nuclear había: Rotaciones por Atención Primaria, Neurología y Medicina Interna (4 meses) Rotación por Unidad de Hospitalización Breve y Urgencias Psiquiátricas (8 meses) Rotación por Psiquiatría Comunitaria (apoyo atención primaria Y Centros de Salud Mental), (10 meses) Rotación por rehabilitación psiquiátrica (4 meses) Rotación por Psiquiatría Psicosomática y de Enlace (4 meses). Rotación por Psiquiatría Infantil y de la Adolescencia (4 meses). Alcoholismo y otras adicciones (2 meses). En el último años los MIR podía elegir entre diferentes trayectos formativo, uno era el de Psiquiatría infantil (Trayecto A), y otro era el trayecto B que podía incluir diferente subespecialidades. Hacia donde vamos: un modelo de mini-rotaciones Si nos fijamos en el modelo al que vamos, y que parece que va a imponer el Ministerio (tercer borrador), se caracteriza por rotaciones más cortas. Como es sabido, los dos primeros años de formación MIR de Psiquiatría de adultos, y Psiquiatría infantil son comunes (un gran error en mi opinión). Voy a centrarme a partir de ahora en analizar la situación de Psiquiatría de adultos. Según esta tabla cuando un MIR de Psiquiatría de adultos comienza el R3 habrá hecho las siguientes rotaciones (pongo en negrita las que son de Psiquiatría infantil): Consulta ambulatoria/Centros o Unidades de salud mental Infantil y de la Adolescencia: entre 4 y 6 meses. Unidad de Hospitalización Psiquiatría Infantil y de la Adolescencia, incluyendo hospitalización domiciliaria y hospital de día: entre 2 y 3 meses. Unidades de psiquiatría psicosomática infantil y de la adolescencia, de interconsulta y de enlace: entre 1 y 3 meses. Unidades de psiquiatría psicosomática, de interconsulta y de enlace: entre 1 y 3 meses. Consulta ambulatoria/ Centro de salud mental de adultos: entre 4 y 6 meses. Unidad de Hospitalización de adultos incluyendo hospitalización domiciliaria y hospital de día: entre 2 y 3 meses. Dispositivos de Neurología/ Medicina Interna/MFYC/Pediatría: entre 2 y 3 meses, periodo mínimo un mes. Guardias de urgencias generales o pediátricas los 6 primeros meses de R1: entre 3 y 4/mes. Guardias de Psiquiatría a partir del 6º mes de R1: entre 3 y 4/mes. Viendo este calendario me surgen varias reflexiones: Es absurdo que un MIR de Psiquiatría de adultos tenga, nada más empezar su formación, rotaciones que no son de su especialidad (la Psiquiatría infantil ya es otra especialidad diferente). Las rotaciones de Psiquiatría infantil y otras subespecialidades debería empezar a partir del tercer año, como muy pronto. Cuando empiecen el R3 los MIR de adultos sólo habrán rotado tres meses en la Unidad de hospitalización de adultos, y esto va a retrasar la adquisición de competencias clínicas para atender a los pacientes en las Urgencias. Entramos en las "mini-rotaciones" ya que como se puede apreciar, todas las rotaciones se han acortado en su duración. Hay más rotaciones pero duran menos tiempo. Esto implica más cantidad de rotaciones pero -en mi opinión- de peor calidad en el aprendizaje. Se suprime la obligatoriedad de rotar por Neurología. Me parece un grave error ya que hay mucha patología neurológica que se puede manifestar con síntomas psiquiátricos. Me cuesta mucho entender qué hace un R1 de Psiquiatría de adultos rotando por Pediatría, Centro de Salud Mental (CSM) de infantil, o la interconsulta de Psiquiatría infantil. Creo que es prioritario que un R1 vea al principio la patología más grave de su especialidad, y está se ve en las unidades de hospitalización, en la interconsulta, en el CSM, y en las guardias, todas ellas de adultos. Como todos sabemos los residentes actuales tienen un 60% de los días laborables como días reales de actividad clínica. De cada cinco días laborables hay uno en el que sólo realizan actividades docentes, y otro en el que se suele librar la guardia. Si hay rotaciones que pueden durar sólo un mes, o dos, y excluimos los días de libranza y los de docencia, los días útiles de aprendizaje clínico serán muy pocos. Por lo tanto el aprendizaje va a ser escaso. ¿Por qué se han acortado las rotaciones? Cabe entonces preguntarse ¿por qué se han acortado las rotaciones? Creo que la respuesta es sencilla. Los promotores de la especialidad de Psiquiatría infantil se empeñaron en que fuera una especialidad totalmente independiente de la Psiquiatría de adultos. Pero por otro lado propusieron al Ministerio un diseño en el que los dos primeros años de la especialidad fueran comunes. Y aquí es donde surge el problema, ya que se pretende meter contenidos de la otra especialidad en el programa de Psiquiatría de adultos, en los primeros años de formación. Espero que se me entienda. Creo que es muy importante que un psiquiatra de adultos aprenda Psiquiatría infantil. Pero me parece muy mal que sea en el primer año de formación. En otros países los Psiquiatras infantiles tienen, al principio, formación de adultos y luego a partir del tercer año ya sólo tienen rotaciones de Infantil. Y estos Psiquiatras infantiles tienen formación suficiente para resolver las situaciones de crisis con las que esporádicamente se pueden encontrar con adultos, y además pueden colaborar en las guardias de adultos. El error de diseño El modelo que hay en otros países se podría haber implementado en España con lo que se conoce como "Áreas de capacitación específica" pero no se quiso esta opción. Los promotores de la especialidad quisieron un "divorcio" de la Psiquiatría (general), pero sin asumirlo realmente. Podrían haber hecho algo parecido a lo que existe ahora con la Pediatría y la Medicina Interna, o la Medicina de Familia. La Pediatría no tiene años de formación comunes con otras especialidades médicas ¿Por qué no han hecho algo parecido la Psiquiatría infantil?, ¿Por qué la creación de la nueva especialidad ha creado tal distorsión en la formación de Psiquiatría de adultos?, ¿Por qué se han empeñado tanto en tener los dos años comunes?, ¿No había otras fórmulas mejores viendo lo que se hace en otros países? Creo que la división de la Psiquiatría en dos especialidades ha sido algo parecido a un divorcio. Pero en este caso los cónyuges, a pesar de estar divorciados, siguen conviviendo en la misma casa, porque hay uno que no puede vivir solo por falta de medios económicos. Y esto provoca distorsiones. En nuestro caso el programa MIR de Psiquiatría de adultos va a estar distorsionado y entorpecido por los dos años comunes que ha impuesto el Ministerio y sus asesores. Si los profesionales de la Psiquiatría infantil (o al menos algunos) querían el divorcio de las especialidades, éste tenía que hacerse con todas las consecuencias, y por lo tanto eliminando los dos años comunes. En el diseño actual ha salido claramente perjudicada la formación MIR de la Psiquiatría de adultos.
- La necesidad de desburocratizar la Medicina: posibles soluciones
Cualquiera que trabaje en el Sistema Nacional de Salud sabe que una de las grandes cargas de trabajo que tenemos los médicos es la burocracia, la gran cantidad de informes que hay que redactar, y que nos llevan una gran cantidad de tiempo. La historia clínica electrónica ha supuesto muchas ventajas, esto es indudable. No se pierden las carpetas como antes, el acceso es muy rápido (no inmediato), todo se lee rápidamente y no hay problemas con la caligrafía de algunos como antes. Aunque también han surgido otros problemas: la cantidad de información se ha disparado. Ahora muchos profesionales escriben, y la cantidad de texto ha aumentado exponencialmente. Cuando lees la historia clínica, y entras en los evolutivos a veces parece que estás leyendo una novela del siglo XIX, pueden escribir hasta ocho profesionales diferentes. Cuando buscas informes de alta te encuentras muchos que son simples evolutivos de consulta externa, ya que es la única manera que enviar información a los médicos de atención primaria. Tienes que dedicar tiempo, abriendo y cerrando ficheros, para identificar los informes relevantes frente a los que son meras reiteraciones. Pero lo que se ha convertido en una auténtica pesadilla en las consultas externas son las solicitudes de informes para muy diverso tipo. En España para muchas prestaciones sociales hace falta un informe médico. En las bajas laborales también nos piden que emitamos con cierta periodicidad un informe, para que el médico de cabecera decida si procede o no que el paciente siga de baja. Estos informes también son leídos por los inspectores médicos del INSS para valorar si procede, o no, dar una incapacidad permanente con su correspondiente pensión. Si el paciente tiene un pleito tampoco es raro que su abogado le diga al paciente que le pida a su médico un informe "por si acaso nos viene bien". Cuando hay que solicitar una residencia para un anciano con discapacidad también nos piden un informe. Los juzgados también piden informes para las cuestiones más variadas. Para los menores en riesgo también se solicitan informes de diverso tipo. La lista es interminable. Curiosamente, diferentes profesionales sanitarios reclaman más protagonismo y autonomía en la actividad asistencial. Sin embargo, a la hora de redactar informes no parece que estén muy interesados en ocuparse de este tema. Para eso ya estamos los médicos, faltaría más. Es cierto que las historias clínicas electrónicas tienen la función de copiar y pegar. Y al final los que hacemos es copiar y pegar de aquí y de allí, y añadimos un comentario resumen. Pero, aún así, hay que escribir textos que no se pueden copiar y pegar: por ejemplo la prescripción electrónica. Es increíble que en Madrid, por ejemplo, la prescripción electrónica sea un programa diferente del de la historia clínica, y tengamos que mantener dos pestañas abiertas. Y a esto se añade el problema del aumento del tiempo de respuesta de los servidores de la historia electrónica. Un colega de otra especialidad me contaba que cuando ve a un paciente escribe en el evolutivo, y al darle a guardar el sistema tarda varios minutos, por lo que para no perder el tiempo empieza a ver a otro paciente mientras el ordenador está abierto con el paciente anterior en espera del ok de que se ha guardado la información. Con la reducción de personal administrativo se están incluyendo en la historia electrónica, otras funciones, para que las realicemos los médicos, como las citas, la petición de ambulancia, etc. Es curioso cómo se está sobrecargando a los médicos con más y más tareas burocráticas. Hay hospitales en Madrid que cuando se crearon se les añadió el calificativo de "sin papeles", pero deberían haber puesto que eran hospitales de médicos burócratas. Es evidente que en Medicina es muy importante escribir y documentar, esto no lo discuto. Lo que planteo es que una cosa es documentar el acto clínico, que es evidente que el médico tiene que hacerlo, y otra es ocuparse de las tareas burocráticas que podría realizar personal administrativo más o menos cualificado. En una época en la que faltan médicos, y los que trabajan están desbordados por la carga asistencial (y burocrática), no parece muy razonable que se le esté endosando a los médicos más y más tareas burocráticas que, aunque alguien las tiene que hacer, no tiene por qué ser el médico. ¿Cómo se podría solucionar? Creo que hay varias posibilidades a considerar. Trasladar algunas tareas burocráticas que hacemos los médicos al personal administrativo, y mantener, incluso aumentar al personal que se dedica a estas tareas, al contrario de lo que se está haciendo ahora que es reducir. Mejorar los sistemas informáticos: para que los médicos de atención primaria pudieran acceder directamente a los evolutivos de los especialistas. tener una integración, sobre todo entre la historia clínica propiamente dicha y la prescripción electrónica. Aumentar el ancho de banda y la velocidad de procesamiento para atenuar el tiempo de respuesta. No puede ser que en algunos hospitales el médico tenga que esperar dos minutos a que arranque el programa de prescripción electrónica en cada paciente Formar a personal (no médicos) en los equipos de atención primaria para que se ocupen de preparar informes que piden diferentes instituciones para que el médico sólo tenga que revisarlo y firmarlo. En Estados Unidos existe la figura del Physician Assistant que se ocupa de liberar al médicos de muchas tareas, de manera que éste pueda centrarse en la evaluación y tratamiento de los casos más complicados. Esto es un ejemplo de cómo se pueden hacer las cosas. Faltan médicos, y muchos colegas de las generaciones jóvenes se están marchando (o huyendo) a Europa para poder trabajar con mejor calidad, y sin tanta presión y burocracia a sus espaldas, como tenemos en España. Los gestores del Sistema Nacional de Salud tienen que entender que es necesario cuidar a los médicos y mejorar sus condiciones laborales, por supuesto, empezando por la atención primaria.
- Psiquiatría:¿dos especialidades diferentes(infantil y adultos) implica dos urgencias independientes?
Unsplash La Psiquiatría en España está en un proceso de transformación importante. Hace un año el Ministerio de Sanidad publicó el Real Decreto que escindía la especialidad de Psiquiatría en dos especialidades, una denominada Psiquiatría, y otra denominada Psiquiatría infantil y de la adolescencia. Ahora el Ministerio publicará en poco tiempo el programa de formación de ambas especialidades. Antes de hacerlo, y debido a las alegaciones que se han hecho por parte de diferentes Comunidades Autónomas, ha hecho público el texto del borrador, y abierto un periodo de alegaciones para todos los ciudadanos. Por ahora el texto no se ha publicado en el BOE. Ante todos estos cambios cabe preguntarse cómo va a quedar la organización de la asistencia de las urgencias psiquiátricas en niños y adolescentes. La cuestión que yo me planteo es bien simple: ¿quién se va a ocupar de atender las urgencias psiquiátricas de los menores de 18 años? Hasta ahora había una única especialidad: la Psiquiatría. Ahora, de repente, ya tenemos dos especialidades y se ha reconocido el título de psiquiatra infantil a 400 psiquiatras. Hay que subrayar que estos profesionales tienen dos títulos de médico especialista: son a la vez psiquiatras de adultos (o generalistas) y de infanto-juvenil. Nadie pierde sus derechos. Vuelvo a la cuestión planteada de otra manera: ¿A partir de ahora va a ser obligatorio que las urgencias psiquiátricas de los menores sean atendidas exclusivamente por psiquiatras infantiles?, ¿A partir de ahora tiene que haber dos equipos de guardia independientes, al igual que existe con la Medicina Interna y la Pediatría? En mi opinión esta cuestión no está respondida en el el borrador de los programas de formación. No se aclara si los MIR de Psiquiatría infantil van a hacer guardias solo de su especialidad, o si también van a cubrir las de adultos. Creo que el texto está redactado con una ambigüedad calculada para no posicionarse en este asunto. En 2028 saldrá la primera promoción de los "MIRes quinquenales" de las dos especialidades. Mi pregunta es para entonces: ¿Estarán los psiquiatras infantiles obligados a ver adultos en las guardias? ¿Estarán los psiquiatras de adultos obligados a atender a menores en las guardias? Y en el periodo de 2025 a 2028 queda por responder a estas preguntas: ¿Estarán los MIR de Psiquiatría de adultos a atender en las urgencias a menores? ¿Estarán los MIR de Psiquiatría infantil a atender en las urgencias a adultos? Que yo sepa, a fecha de hoy, esta pregunta no ha sido respondida. Y esto es importante, ya que si se escinden los equipos de guardia en dos harán falta muchos más psiquiatras para cubrir las guardias de cada una de las especialidades. Esto supone más gasto y, además, no parece que tengamos ahora psiquiatras suficientes para cubrir tantos puestos de guardia. Para los que estén interesados aquí analizo lo que dice el borrador del programa de formación sobre la cuestión de las guardias en las dos especialidades. (Saco pantallazos del documento que se ven mejor en el ordenador que el móvil). ANÁLISIS DEL BORRADOR DE LOS PROGRAMAS DE FORMACIÓN RESPECTO A LAS GUARDIAS Formación en urgencias en MIR de Psiquiatría de adultos En el borrador se definan competencias comunes para los psiquiatras de adultos y de niños. En el caso de adultos estos son los criterios (pantallazo del texto del borrador páginas 22 y 23) Es decir, los MIR de Psiquiatría de adultos tienen que atender a niños y adolescentes (al menos 20 casos de cada uno). Más adelante, en la página 27 se recoge que tienen que hacer al menos 3-4 guardias al mes. A lo largo de toda la residencia los MIR de Psiquiatría de adultos tendrán que realizar 4-5 guardias al mes (ver cuadro tomado de la página 30) Formación en urgencias en MIR de Psiquiatría infantil En el borrador del programa de formación aparece (página 49) las mismas competencias respecto a urgencias que en los MIR de Psiquiatría de adultos. Lo cual es lógico ya que se trata de competencias compartidas. Sin embargo, en el apartado de competencias específicas en Psiquiatría infantil dicen lo siguiente: Página 51: Página 53: Finalmente, respecto al desarrollo del programa formativo en Psiquiatría infantil dicen los siguiente (página 55) "De forma general, y con respecto a la adquisición de las competencias relacionadas con las patologías urgentes, los residentes realizarán 4 ó 5 guardias al mes, en urgencias hospitalarias, contemplándose las urgencias hospitalarias generales sólo en el primer año de formación. También será obligatorio participar en las actividades de formación de la propia unidad docente, asó como en las establecidas por la Comisión de Docencia, siempre que garanticen el cumplimiento de este POE". Este es el itinerario formativo que establece el borrador para los MIR de Psiquiatría infantil (página 56). Aquí se puede descargar el texto del borrador de forma independiente del enlace del Ministerio
- La psiquiatrización de las agresiones sexuales
Recientemente el Gobierno de la Comunidad de Madrid acaba de implementar un protocolo para la atención coordinada a las mujeres mayores de 16 años víctimas de agresiones sexuales (ver documento). Nadie duda de que es un gran avance en la atención a este grupo de víctimas. Hay que tener en cuenta que es preciso, además de prestar la atención sanitaria, facilitar la investigación forense, recogida de pruebas biológicas que permitan identificar, detener y poner a disposición de la Justicia a los agresores. Como bien dice el protocolo, con este procedimiento se evita que la mujer tenga que acudir a una comisaría para formular una denuncia, antes de recibir la asistencia sanitaria que precise. El protocolo establece que el/la médico/a de urgencias emita el Informe de Atención Sanitaria Urgente (IASU) que se envía al Juzgado de Guardia (previo consentimiento de la mujer). Y, una vez recibido el IASU, el/la Juez ordenará el desplazamiento del médico/a forense a la urgencia hospitalaria correspondiente para que proceda a la toma de muestras biológicas. El IASU solo se envía si la mujer expresa su decisión de denunciar. El documento del Protocolo VISEM dice literalmente (página 33): En todos los casos se solicitará la valoración del estado psicológico por el equipo de guardia de psiquiatría. Se valorará la presencia de: emociones intensas de culpa, vergüenza, asco, miedo, terror, pánico, indefensión, angustia, impotencia, tristeza, desesperanza, rabia o ira. Crisis de ansiedad, y síntomas ansioso-depresivos. Sintomatología postraumática (síntomas intrusivos y de re-experimentación, evitación y de aumento de la activación), estado de shock, bloqueo y dificultad para tomar decisiones, incapacidad de recordar una parte importante del evento traumático y síntomas disociativos (paralización y/o distancia emocional significativa ante la violencia sufrida). Es decir, el protocolo VISEM establece que todas las mujeres -sin excepción- que hayan sido víctimas de agresiones sexuales, atendidas en la Urgencia, tienen que ser valoradas por el/la psiquiatra de guardia de la urgencia hospitalaria correspondiente. Hasta ahora los médicos de urgencias que atendían a las víctimas valoraban si se pedía en la urgencia interconsulta al psiquiatra de guardia o no. A partir de ahora, en Madrid, va a ser obligatorio que los/las psiquiatras de guardia vean a todas las víctimas. De hecho, para que un hospital sea incluido en el protocolo VISEM es necesario (página 17) que tenga urgencias de Ginecología y de Psiquiatría. Una mujer que acaba de sufrir un agresión sexual se encuentra en una situación emocional muy complicada, acaba de sufrir un trauma importante. La respuesta emocional es comprensible. En algunos casos se producen respuestas emocionales intensas que pueden tener carácter patológico (reacción disociativa, autolesiones, sintomatología de estrés postraumático grave, etc). También es importante la valoración psiquiátrica en víctimas especialmente vulnerables (discapacidad intelectual, trastorno mental grave, etc). En estos casos la intervención del psiquiatra es necesaria, pero son los menos habituales. Según el protocolo VISEM van a atender a la víctima diferentes profesionales, el personal del equipo de soporte vital avanzado (médico/a (1), enfermero/a(2)), psicólogo/a de emergencias del 112 (ver página 23) (3), médico de urgencias de puerta(4), (y eventualmente el/la ginecólogo/a de guardia(5)), y finalmente el/la médico/a forense(6). Y a todo esto se suma el/la psiquiatra de guardia(7). El protocolo establece que la recogida de muestras la tiene que realizar siempre el médico forense, o en su presencia (página 35). Antes de que se activara este protocolo la atención a víctimas de agresiones sexuales estaba centralizada en una única urgencia hospitalaria, que era la más próxima al Juzgado de Guardia (en Madrid capital). Ahora cambia la situación: en vez de que la víctima tenga que desplazarse, es el/la médico/a forense quien se tiene que desplazar a una de las urgencias del protocolo VISEM. Esto es un gran avance, siempre y cuando no suponga largas esperas de la víctima en la Urgencia a que llegue el/la médico/a forense. Pero, volviendo a la cuestión de la intervención psiquiátrica, creo que la obligatoriedad de valoración psiquiátrica a todas las víctimas es un error. Creo que el informe que haga el/la psiquiatra -salvo casos excepcionales- va a aportar poco, tanto en lo asistencial como en lo médico-legal. Y además puede que tenga el efecto contraproducente de que haga a la víctima tener que esperar más horas en la Urgencia, si el/la psiquiatra tiene otros casos más urgentes. Reitero que puede haber algún caso en el que sea necesaria la intervención, pero serán los menos. Por ello creo que se tendría que respetar el juicio clínico del médico de puerta sobre si es necesaria o no la intervención psiquiátrica. Y una última reflexión. Veo la lista de los autores del documento y encuentro a una gran variedad de profesionales: magistradas, funcionarios de la Consejería de Sanidad, directivos de hospitales, epidemiólogas, enfermeras, responsables de ONGs que atienden a víctimas, psicólogas de emergencias, médicos de emergencias, etc. pero me llama la atención que no se haya incluido a ninguna psiquiatra en el grupo, que refleje nuestra visión del problema.












